sábado, 13 de octubre de 2012

TIEMPO POSMODERNO


Hoy quiero personificar al tiempo, al TIEMPO POSMODERNO que nos rodea, ese señor que

 impera en nuestras vidas, huésped indómito que camina de puntas de pie cuando se escapa

 y nos atrasa. Atraso que a menudo explicamos dando excusas inexistentes.


Y, sin embargo, en ocasiones, él nos invade y abunda en el espacio, tanto que no sabemos en 

qué destinarlo…y sólo para no perderlo.


Él se pasea mirándonos cómo nos empeñamos 

 en ahorrarlo. Se ríe. Nos cree ingenuos, nos engaña en todo momento.



En consecuencia debo mencionar que he visto la forma en que el Tiempo le es favorable

algunos, casi como un amigo y a otros los deja a la deriva. Me refiero a los socialmente


 llamados puntuales e impuntuales (y por supuesto, estos últimos somos, me incluyo, la peste


 irrespetuosa del lugar).



Nosotros los impuntuales, somos los partidarios de la dura carrera contra el tiempo y sus

 veinticuatro horas aliadas, que constantemente ganan la batalla, nos dejan atrás, nos aplastan


 y así contribuyen a causar el trastorno patológico denominado “estrés”, debido a la incesante


 y monótona rutina…




Por último decido tomarme un respiro en mi repudio al tiempo para decirles que esto

y vencida:


es como secarse con una toalla mojada. Él no cede, me persigue hasta convertirse en mi

 sombra…” 




* Cita de autoridad del microrelato T.O.C, del Dr. Raúl Lima.

                                                            
                                                                                                       Graciela Mossier


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