Te llevas parte de mi por un par de
minutos, un lapsus mental en el que mi mundo se concentra en un par de
firuletes.
Muero, revivo y vuelvo a morir. El mundo me
obliga a revivir. Porque bajo estas circunstancias, moriría hasta, desgastar el
azur, y desvanecer el blanco.
Te conviertes, apoderas, emerges en este
carnaval de disfraces grotescos.
Puedo sentir cuando te agrada y cuando lo
repugnas, tu sonrisa sínica y la agitación del pulso. Sos tan solo una parte de
mi imaginación a la que puedo moldear a gusto. Un día hombre, al otro un
objeto, en un año una lesbiana morocha curvilínea. Hoy sos Aimé..
Tan bella como una tajada de limón, tan
hombre como lo decidas, tan perfecta como un oleo.
A veces te mato, otras te resucito, te
enfermo, te curo. Hoy, ahora, descansas en paz.
Majo Bazán
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