Muchas son las horas
y tu grito tan distante de mí
callado animal sacrificado
constelado como grises ensordecedores.
Trémulas horas
cuál ejército se alzan las ideas a la mente
palabras ausentes transitando
en la noche quejumbrosa de mi sangre.
La máquina vagabunda
irrumpe en la lluvia de mi piel invernal
trenzando las flores
de mi continuo caminar.
Dema Cruz.

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